Mis planes habían cambiado, iba a la fiesta sin ninguna intención de
nada que no fuera divertirme, estar con mis amigos y beber, pero valla que eres
imprescindible.
Llego el alcohol un vodka barato junto con un tequila no muy fino, nadie
pregunto nada, todos comenzamos a beber como si fuera el fin del mundo.
Te perdiste de mi vista, le pregunte a Karen por ti "olvídate de él"
me dijo, QUE!? Si yo ya te olvide, pero eres mi amigo, no quería que murieras
cruzado.
Al fin te encontré te dije " ya no bebas!" y como siempre tu
respuesta y las palabras que me taladran el cerebro fueron "tranqüila
vieja!", casi te corto la yugular y en ese momento me preguntaste algo no
muy claro y fuera de contexto, sin mencionar que era algo que pensé nunca preguntarías:
- quieres el beso?
- que beso? de que hablas?- respondí confundida y ebria
- que si quieres el beso!?
- no te entiendo...
No me dejaste terminar. Me besaste sin más rodeos, te abrace nos dejamos de
besar y te dije:
- me puedo morir en paz!
Te reíste y nos volvimos a besar, y ahí estábamos:
Tú, yo, ruido y alcohol, besándonos entre la multitud, no supimos si alguien
lo noto, y no nos importo.
Lo siguiente que te dije fue "vamos para allá" y tú solo
dijiste "si".
